Sujetos Deseantes

Algún exacerbado racionalista alguna vez definió a la música como el arte de combinar sonidos. Podríamos adherir pero muy rengo nos queda. Para nosotros, los sonidos son posibilidades que se transmiten. Son alaridos que se proyectan… Sensaciones que se escapan… Emociones que se confiesan… La música no puede ni quiere ser definición. De hecho, más bien, funciona como un profundo canal de potencialidad que conecta personas. Gente… Sujetos… Percibir al tiempo de manera lineal, tal vez implique concebir al deseo de manera objetiva. ¡STOP! El deseo se sujeta y se expande desde cada uno; y cada sujeto puede hacer, o no, de éste su motor. Puede hacer de él su punto de arranque… Su partida… Su parada… Su tránsito. Nuestra historia no sabe, porque no quiere, soportarse en cronologías lineales. Descansa, se despliega y se constituye en las ganas… En las risas… En el disfrute… Reside en cada apuesta… En cada jugada… Y sí, por supuesto, en la música. Nuestra historia, de lo que sí sabe, es de buscar palabras. Conoce sobre combinar acordes. Entiende sobre armonizar sonidos. Comprende acerca de armar melodías. Pesquisa esto de escribir canciones. Son esas canciones las que nos permiten expresar aquello que trasciende… Aquello que suma… Eso que no arrebata, nos acorrala y nos moviliza. Quizá, sin más o no, el Deseo. Entonces, sujetados a la vida, viajamos con el deseo como motor y nuestra música como única entrega y equipaje. Nuestra marcha comienza muchos años atrás, en la pluma y energía de nuestra voz cantante: Hernán “Fisu” Lanosa. El primer disco, autotitulado, salía allá por el 2008, cargado de un rock and roll rabioso pero, a la vez, sin perder la melodía. “Soliloquio con Otro”, “El deseo se fuma al sexo” y “El Bondi” siguen apareciendo en presentaciones actuales, ensambladas en el sonido presente del grupo. Con el correr de los años, la furia dio paso a una mayor preocupación en la melodía y en la estética de la canción. En “Lagarto que Duerme” (2011), se observa un sonido más cuidado. Se baja en decibeles para subir en armonía. Es en este punto que la tecla mágica de Leonardo “Pepo” Lapouble invade el barco. Para 2014, Cristian González Eggers comienza a dejar su sello en las cuerdas. Primero lo hará con seis. Luego, se anotará con cuatro. Es en aquél año que “Mundo Sujeto” ve la luz del lector de cds. La fórmula comienza a asentarse y, el gancho, el rock y la melodía, forman un trío ajustado. “Caricatura Plastilina”, “Ángel o demonio” y “Tanta Belleza”, son fieles testigos de ello. En medio del camino, Mauro Loyato se sube a los parches para comandar la nave con su ritmo y su tempo. Es 2017, “Proyecto Corbata” se convierte en el cuarto disco, representando, sin dudas, el sonido característico del grupo. El clima de Damián Larrimbe y el vuelo de Juri Vrljicak son las últimas incorporaciones, conformando una formación sólida en pleno crecimiento.

Charly es SNM

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