Vinieron directo desde Montevideo a visitar el terreno. Gira de prensa, reencuentros con amigos y una misión clara: presentar "Siempre, siempre, siempre" en Buenos Aires antes de subirse al escenario del Roxy. Piquela, Paio y Matías pasaron por los estudios de Rock & Pop y contaron todo.
El nombre del show no es casual. "Siempre, siempre, siempre era una de las muletillas que tenía Robe Iniesta (líder de Extremoduro), sobre todo en la última época, como para cerrar y agradecer los conciertos", explicó la banda. Cuando Robe murió en diciembre de 2025, esa frase se convirtió en el título de la única respuesta posible. "La congoja que nos acompaña desde entonces hizo que intentemos honrar su obra. Algo teníamos que hacer".
Milongas Extremas nació en Montevideo en 2008, cuando un grupo de amigos agarró las guitarras criollas y empezó a tocar canciones de Extremoduro. No como tributo, no como imitación. Como laboratorio. "Lo que intentamos era investigar cómo se arreglaban las guitarras, cómo ensamblar ese sonido donde el mismo instrumento tenía que cumplir diferentes roles. Y a la vez le pusimos el contenido de las canciones de Extremoduro, que pegaba muy bien".
El formato —cuatro guitarras acústicas, un bajo y cinco voces— no tardó en encontrar su identidad. La tradición criolla de Zitarrosa y Amalia de la Vega dialogando con el rock más filoso de España. "Esta guitarra tiene dos nombres: la guitarra española y la guitarra criolla. Quisimos ver qué pasaba cuando confluían".
El propio Robe los distinguió públicamente: «A mí los únicos que me gustan son unos que se llaman Milongas Extremas, que son de Uruguay. Le dan una cosa a las canciones, las hacen de otra manera, con otros instrumentos. Es una cosa nueva, distinta, fresquita». Pero además los empujó hacia adelante. Cuando la banda le llevó un disco con versiones de Extremoduro, la respuesta los cambió para siempre: «Buenísimo, ya conozco esas canciones. Quiero el disco de las de ustedes». "Pinchó lo justo para que entendiéramos que la onda no era seguir haciendo versiones", recordaron.
Ese empujón derivó en tres discos de estudio -Milongas Extremas (2012), Temprano (2018), y El mismo cielo (2020)-, colaboraciones con Agarrate Catalina y La Vela Puerca, escenarios compartidos con No Te Va a Gustar y —en 2014— la apertura del show de Extremoduro en Montevideo con una condición: tocar solo canciones propias. Aquella noche fue el punto de inflexión.
En la charla también surgió una comparación inevitable: Robe Iniesta y el Indio Solari. "Es un emparentamiento que usamos para explicar ese feeling de ir al margen del carril de la industria. El poeta, el filósofo, la mística", dijeron. Y cuando se enteraron de la muerte del Indio, se mandaron mensajes entre ellos. "Los Redondos implicaron una forma de crianza para nosotros".
"Siempre, siempre, siempre" no es un compilado de clásicos. "Hay canciones de Extremoduro que no tocábamos hace tiempo, canciones nuestras que van a debutar, sorpresas, invitados, y hasta un momento de batería", adelantaron. El show que agotó dos funciones en la Sala del Museo de Montevideo llega ahora con toda su carga emocional al otro lado del río.
"Nosotros tenemos una forma de tocar rock que es criollo, que es de acá", sintetizó la banda. No de Estados Unidos, no de Inglaterra, no de España. Del sur del sur.







