El músico comunicó la decisión a través de un mensaje publicado en las redes sociales de Judas Priest, en el que explicó que el avance de la artritis comenzó a afectar su capacidad para tocar en vivo. La enfermedad le provoca problemas en los hombros, una mano y ambas rodillas.
“Durante mucho tiempo, cuando me preguntaban cuánto más podía continuar, siempre respondía que hasta que mis actuaciones se vieran afectadas. Odio decirlo, pero ese momento llegó”, expresó Hill.
El bajista contó que durante los últimos años intentó controlar la enfermedad con analgésicos, geles e inyecciones de cortisona. Sin embargo, una lesión en un tendón del hombro izquierdo terminó de complicar la situación. El problema se produjo durante un concierto de Judas Priest en Bruselas y le impidió levantar el brazo para tocar el bajo. Por ese motivo, no pudo participar del siguiente show en Londres, el 21 de septiembre, donde fue reemplazado por Dave Rimmer.
El músico de Uriah Heep ocupará ahora su lugar en Judas Priest. Rimmer también comparte proyecto con el guitarrista de la banda Richie Faulkner en Elegant Weapons. Hill destacó su desempeño durante aquella presentación y lo definió como un gran músico, con las cualidades necesarias para integrarse al grupo.
La decisión también responde a un deseo personal. Después de casi seis décadas dedicadas a la música, Hill quiere dedicar más tiempo a su familia. Según explicó, los especialistas que consultó no pudieron garantizarle que recuperaría la fuerza necesaria para completar un show, incluso en caso de someterse a una cirugía.
El último integrante original de Judas Priest
Ian Hill fundó Judas Priest en 1969 junto al guitarrista K.K. Downing y fue el único integrante de aquella formación original que permaneció en la banda durante toda su historia. Participó en todos sus álbumes de estudio y fue parte de la evolución del grupo, desde sus primeros pasos hasta convertirse en uno de los grandes referentes del heavy metal británico.
Aunque se despide de los escenarios con Judas Priest, Hill alcanzó a grabar sus partes de bajo para el próximo álbum de la banda. En su mensaje, también agradeció a los seguidores por haberle permitido vivir una trayectoria extraordinaria y cerró con unas palabras de cariño: “Los quiero a todos y gracias por la vida que me permitieron vivir”.
Por su parte, Judas Priest despidió al músico con un mensaje en el que lo definió como la columna vertebral del grupo durante todos estos años y le deseó lo mejor en esta nueva etapa. Al mismo tiempo, le dio la bienvenida a Rimmer a la familia de Priest.







