En Tennessee, Estados Unidos, la mujer fue condenada a muerte, recibió dos dosis letales pero no murió.
Ante el vacío del protocolo, terminó internada en terapia intensiva mientras intentan salvarle la vida.
Un análisis filoso con la ironía de Rock & Pop sobre los límites del sistema judicial y la letra chica de las condenas.
Dale play y reviví las reflexiones de Eduardo de la Puente.








