El espíritu de 1987 volvió a sobrevolar el escenario del Troubadour en West Hollywood. Slash y Duff McKagan se reencontraron con dos viejos conocidos de la historia de Guns N' Roses, el baterista Steven Adler y el guitarrista Gilby Clarke.
El cuarteto, acompañado por Taime Downe de Faster Pussycat en la voz, se juntó para revivir un clásico de Appetite for Destruction, la enérgica "It's so easy".
El encuentro fue parte de un homenaje a Jennifer Perry, la histórica manager del Troubadour fallecida recientemente, quien fue pieza clave para el ascenso de la banda en sus inicios.
Para los nostálgicos, ver a esta facción de la banda reunida en el lugar donde todo empezó es lo más cerca que se puede estar de la formación original.
Mientras tanto, los rumores sobre un posible nuevo material de GNR siguen creciendo; Slash adelantó que tienen una gran cantidad de canciones escritas y que sólo es cuestión de organizarlas para que el próximo disco de la banda despegue.







