Enrique Bunbury lanzó hoy su décimo cuarto álbum de estudio en solitario. Es el segundo trabajo en el que explora las raíces del folklore hispano y latinoamericano, después de Cuentas Pendientes (2025), y con él cierra una etapa antes de encarar nuevas aventuras musicales.
De un siglo anterior se grabó en febrero de 2025 y se mezcló en agosto del mismo año en el Desierto Casa/Estudio, en el Desierto de los Leones, México. La producción estuvo a cargo del propio Bunbury junto a Ramón Gacías, con Daniel Bitrán en la ingeniería de sonido.
Para el disco volvió a rodearse de músicos latinoamericanos: el guitarrista chileno Sebastián Aracena, el contrabajista mexicano Luri Molina y el percusionista Johnny Molina, más sus colaboradores habituales Ramón Gacías en batería y Jorge "Rebe" Rebenaque en teclados.
El álbum no plantea un balance pesimista del cambio de siglo, sino que observa las transformaciones del mundo —algunas fascinantes, otras inquietantes— sin caer en juicios, con más interés en las preguntas que en las respuestas.
Detrás tiene una carrera larga: desde sus inicios con Héroes del Silencio a finales de los ochenta, catorce discos solistas, más los trabajos junto a Andrés Calamaro y Nacho Vegas, y sus experimentos con Bushido y Panero.
Además Bunbury confirmó su regreso a la Argentina en el marco de la gira "Nuevas Mutaciones Tour 2026". La fecha es el 4 de noviembre en Capital Federal.







