El legendario locutor y conductor estaba en Río de Janeiro cuando se conoció la noticia de la muerte del Indio Solari. Como él mismo contó a través de sus redes sociales, el domingo por la noche decidió acercarse al histórico Bar Bip Bip, en el barrio de Copacabana, para rendirle homenaje al músico.
El pequeño reducto, de apenas 20 metros cuadrados, es uno de los templos más emblemáticos de la música popular brasileña. Allí, casi todas las noches, músicos y cantantes se reúnen para improvisar tradicionales rodas de samba, choro y bossa nova.
Según relató Lalo, junto a "un grupo de argentinos con guitarra y bombo pedimos permiso y recordamos al Indio". Y agregó: "Gracias a la anuencia del Sub Comandante Matías Bidart, a cargo del establecimiento, y con la amorosidad de los músicos cariocas, se abrió un espacio para poder abrazarnos, mirarnos a los ojos y cantar. Una vez más la magia ricotera se hizo carne en todos los que ahí estábamos, argentinos y brasileños. ¡Salú! ¡Viva el Indio! ¡Viva Latinoamérica unida! ¡Viva yo también!".
El video completo fue publicado en su canal de YouTube y muestra el momento en que Lalo toma la palabra para recitar un poema construido a partir de algunas de las frases más recordadas del Indio. El homenaje culmina con todos los presentes cantando "El Ángel de los Perdedores", la canción que Solari grabó junto a El Soldado.
A miles de kilómetros de Avellaneda, Plaza de Mayo y Villa Domínico, la despedida encontró una escala inesperada en una esquina de Copacabana. Allí, entre guitarras, abrazos y acentos mezclados, las canciones del Indio volvieron a demostrar que hace tiempo dejaron de pertenecer a una ciudad o a un país para convertirse en un lenguaje común.







