¿Humanizamos demasiado a nuestros perros o somos nosotros los que tendríamos que aprender un poco más de ellos?
Después de uno de esos días para el olvido, una simple bienvenida al llegar a casa dispara una reflexión sobre nuestro vínculo con los animales: su manera de estar presentes, de acompañarnos sin pedir nada a cambio y de disfrutar de aquellas cosas que muchas veces nosotros pasamos por alto.
Tal vez la discusión no sea si los dejamos dormir en la cama, si les festejamos el cumpleaños o si los tratamos como hijos. Tal vez la verdadera pregunta sea qué hacemos nosotros con todo ese amor.
Una reflexión sobre perros, vínculos y algunas cosas que los humanos todavía tenemos pendientes.








