En el día de la muerte de Ricardo Soulé, Beto Casella y Martín Ciccioli armaron en Rock & Pop un homenaje que fue más allá de la noticia. Con canciones, audios de archivo, anécdotas y mensajes de oyentes, el programa reconstruyó la historia del fundador de Vox Dei y su lugar dentro del rock argentino.
Soulé murió a los 76 años. La información fue confirmada durante la jornada y Rock & Pop repasó su trayectoria: desde la formación de Vox Dei en Quilmes hasta sus trabajos solistas y sus últimas relecturas de La Biblia.
Beto, Martín y todo el equipo se detuvieron especialmente en ese disco de 1971. La Biblia llevó al grupo a un terreno poco frecuente para la época: una obra conceptual, en castellano y con un pulso que mezclaba rock, blues y pasajes de raíz espiritual. “Génesis”, “Libros sapienciales” y “Sin separarnos más” aparecieron como parte de un álbum que todavía funciona como referencia. Tal es la vigencia de La Biblia, que ya había motivado un homenaje sinfónico por sus 50 años.
El homenaje también recuperó una escena de los comienzos. Antes de ser Vox Dei, Ricardo Soulé, Willy Quiroga, Rubén Basoalto y Juan Carlos “Yodi” Godoy habían armado Mach 4. Soulé tocaba el bajo y Quiroga la guitarra; con el tiempo intercambiaron instrumentos, cambiaron el nombre y encontraron una identidad propia. La escucha de “La Balsa” ayudó a definir una decisión: dejar el inglés y empezar a escribir canciones en castellano. La relación entre Soulé y Quiroga atravesó diferencias, separaciones y regresos, pero dejó una sociedad creativa central.
Durante el homenaje escucharon recuerdos sobre esos años y también la voz del propio Soulé hablando de la muerte como un tránsito, una idea coherente con la dimensión espiritual que recorrió buena parte de su obra. Repasaron las versiones de “Génesis” y la influencia de Vox Dei en músicos de distintas generaciones. También mencionaron el reconocimiento que recibió la banda en el Quilmes Rock 2004, cuando Charly García la llevó a un horario central del festival.
Entre llamados de oyentes y la obra artística de Soulé, Beto y Martín pusieron en palabras algo simple: sus canciones fueron semillas de nuestro rock y siguen circulando porque no quedaron encerradas en su época.








