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Presentaron su disco Cuerpos Vol.1.

Babasónicos y una noche de cuerpos en trance

Por: Sofía Llamedo.

Hay bandas que llenan estadios. Babasónicos hace algo distinto: construye climas. Y bueno, sí, encima llena estadios. En la presentación de Cuerpos Vol. 1 en el Movistar Arena, el grupo volvió a demostrar que después de más de tres décadas sigue encontrando nuevas formas de expandir su universo sin abandonar eso que los volvió inconfundibles. Entre estrenos, clásicos y una puesta simple como efectiva, la noche fue una invitación a sumergirse en el lenguaje de sus canciones.

Pasadas las 21 y con un Arena colmado, "Revelaciones aparte" y "Tiempo off" abrieron la presentación de su nuevo material. Con un Adrián Dárgelos envuelto en su clásica mezcla de sensualidad y timidez, "Pijamas" apareció como el tercer tema de la noche.

Después llegó "Yo anuncio" y terminó de marcar el pulso de lo que vendría. Aunque la excusa era presentar las nuevas canciones, la banda decidió mezclarlas con clásicos inevitables y otros temas menos habituales. Así construyeron una lista de 30 canciones que dejó conformes a la gran mayoría. Incluso se dieron el gusto de tocar siete de las nueve canciones que integran el nuevo trabajo.

La puesta en escena era simple, pero no por eso menos llamativa. Detrás de la banda había una pared de luces acompañada por fuegos artificiales, otra línea de luminarias apuntaba hacia arriba y hasta una hilera de focos atravesaba el campo. Sin pantalla central, pero con dos estructuras curvas a los laterales. Todo pensado para potenciar la experiencia inmersiva que propone Babasónicos.

"Fizz" fue la única representante de Jessico (2001). Luego la banda regresó a su presente con "MIAU", donde los maullidos que coreaba Diego Tuñón te envolvían de inmediato en un trance. Incluso lograron que todo el estadio se sumara. Sí, a maullar.

De esta manera demostraron algo difícil de lograr y sostener durante más de tres décadas: un lenguaje propio. Uno donde pueden darse licencias que en cualquier otra banda sonarían extrañas, pero que dentro del universo Babasónicos terminan reforzando una identidad dentro de la música argentina.

"Las demás", "Risa" y "Once" sonaron al hilo. Y cuando parecía que la energía podía bajar, los acordes de "El maestro" volvieron a poner todo en movimiento. Después llegaron "Putita" y "En privado", casi como si el aleatorio de Spotify supiera exactamente qué canción querías escuchar después.

Volvieron a Cuerpos Vol. 1 con "Labios apilados" para darle paso a "Puesto", siempre con el cuerpo en marcha. "Advertencia" fue la antesala de "Microdancing", el tema interpretado por Diego Uma que acumuló buena parte de la sensualidad del show. Pero en "Ideas" Dárgelos volvió a tomar el control de la temperatura de la noche.

"La pregunta" llegó para romper con el clima. Los láseres invadieron el estadio y por un momento dio la sensación de que toda aquella estructura había sido montada para esa canción. No hubo visuales ni animaciones: apenas los músicos reflejados en tiempo real. "Gracias por poner el cuerpo una vez más. Gracias por esta noche y las que vendrán", expresó Adrián desde el escenario.

"MARACUYÁ", "Mimos son mimos", "Paradoja", "Cómo eran las cosas", "Bye Bye" y "Carismático" ocuparon los últimos lugares de la lista. "Yegua", la infaltable, ofició de falso cierre. Luego de retirarse, la banda volvió para los bises con "COCOS". Las luces rojas y blancas cruzaron el Arena de punta a punta y terminaron de completar la puesta en escena. "Y qué" y "El colmo" fueron las encargadas de cerrar la noche.

Con 34 años de carrera, Babasónicos sigue sin dar señales de agotamiento. Elegantes, profundos y dispuestos a arriesgar, ofrecieron una noche que confirmó algo que hace tiempo dejaron de discutir: construyeron idioma propio.

 

ph: Guido Adler
cobertura audiovisual: Valentina Lopez

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