Dentro de la nueva escena argentina empiezan a aparecer artistas que toman elementos del indie pop pero los llevan hacia un lugar más crudo y guitarrero. En ese cruce se mueve Catalina Bayá, que acaba de lanzar Los dioses se tienen que vestir, un disco donde conviven canciones íntimas, momentos más eléctricos y cierta influencia del rock nacional clásico.
El álbum nació sin una idea conceptual cerrada, pero terminó encontrando un hilo común en canciones atravesadas por contradicciones, vínculos y búsquedas personales. Hay algo bastante frontal en la manera en que Catalina escribe: letras directas, climas tensos y una estética que evita el pop más pulido para acercarse a un sonido más orgánico y nocturno.
Influencias como Charly García, Marilina Bertoldi, St. Vincent y The Marías, aparecen como referencias claras que ayudan a entender por dónde va el proyecto. Esa mezcla se nota especialmente en la convivencia entre sintetizadores, guitarras y canciones que por momentos se acercan más al rock pop que al indie tradicional.
Antes de este disco, Catalina ya había editado El ruido del silencio y el EP A veces está bien, materiales donde empezó a construir un universo bastante personal dentro de la escena independiente. Ahora, con Los dioses se tienen que vestir, parece haber encontrado una identidad más definida y un sonido mucho más sólido.
Catalina Bayá presentará el disco en vivo el próximo 6 de junio en La Nube.







