Durante el último fin de semana, la ciudad de Nueva York se vio revolucionada por el casamiento de la cantante Taylor Swift, que después de varios años de relación contrajo matrimonio con el jugador de fútbol americano Travis Kelce. Pero la boda no fue una ceremonia así nomás: la pareja celebró una fiesta privada en el mítico Madison Square Garden, con más de mil invitados.
Entre ellos estuvo ni más ni menos que Sir Paul McCartney, que no solo asistió a la celebración sino que sorprendió a todos subiéndose al escenario para interpretar "I Want to Hold Your Hand", un clásico de The Beatles que no tocaba en vivo desde el 20 de septiembre de 1964, cuando la banda se presentó en el Paramount Theatre de Nueva York.
La elección de la canción no fue casual. Publicada en 1963, "I Want to Hold Your Hand" fue el sencillo que abrió definitivamente las puertas del mercado estadounidense para los Beatles y marcó el comienzo de la Beatlemanía. Con el paso de los años, McCartney la fue dejando de lado en sus conciertos, por lo que su interpretación en la boda de Swift se convirtió en un momento histórico para los fanáticos: era la primera vez en más de seis décadas que volvía a tocarla en público.
Aunque la pareja mantuvo un fuerte hermetismo sobre la celebración, con el correr de las horas comenzaron a conocerse algunos detalles. Además de la presencia de Paul McCartney, trascendió que Stevie Nicks fue una de las invitadas a la fiesta, mientras que el actor Adam Sandler fue el encargado de oficiar el casamiento de la pareja.
La presencia del ex Beatle tampoco fue una casualidad. McCartney y Swift mantienen una amistad desde hace varios años y en distintas oportunidades intercambiaron elogios públicos, destacando mutuamente su talento como compositores. Una relación que volvió a quedar en evidencia durante una de las bodas más comentadas del año.







