Fue una noche de otoño muy fría donde hubo de todo: nostalgia, humor, canciones viejas, canciones nuevas, globos gigantes, anécdotas delirantes, y por supuesto una torta de feliz cumpleaños. El caos elegantes que siempre es Turf, esta vez en el Complejo C Art Media.
La entrada fue magnifica: aparecieron arriba de un descapotable antiguo con la música de Volver al Futuro, como si el tiempo no existiera. El público explotó de alegría antes de que sonara una sola nota, antes siquiera que llegaran arriba del escenario. “Hablo Solo”, “No Se Llama Amor” y “Casanova”, sonaron una tras otras para nivelar la temperatura de la noche.
Antes de tocar “Panorama”, Joaquín Levinton frenó para agradecer algo mucho más importante que la plata: “El músico no solo vive del dinero, también vive del aplauso”, bromeó y la ovación llegó a cada rincón del Complejo C Art Media. Minutos más tarde, llegó “Vade Retro” y uno de esos monólogos imposibles de explicar si no los escuchas en vivo: “Habíamos sacado un disco y éramos muy lindos y nos fue muy bien. Después nos volvimos hippies, nos fuimos a una quinta, nos dejamos la barba y escribimos ‘Siempre Libre’”.
Así fue toda la noche: entre anécdota y anécdota. Entre humor y una honestidad total. Turf también mostró futuro. Presentaron dos canciones nuevas y dejaron en claro qe no están para convertirse en una banda museo. “No queríamos que parezca tipo… qué onda, 30 años y no tienen canciones nuevas”, dijo Levinton. Así apareció “BMW”, parte del próximo disco que, según contaron, ya vienen preparando hace tiempo.
El momento más descontroldo llegó en “Loco Un Poco”, con globos gigantes rebotando entre el público mientras Levinton bajaba a cantar entre la gente. También hubo tiempo para “Sentimientos Encontrados”, las linternas iluminaron el lugar en “Magia Blanca”, y una introducción para “Disconocidos”: “Esta canción habla de cuando uno se dedica profesionalmente a la joda”.
El cierre fue demoledor: “Todo Por Nada”, “Pasos al Costado”, un cover de “Lamento Boliviano” y finalmente “Yo No Me Quiero Casar, ¿Y Ud?”. Y entre el caos, los chistes y las canciones que ya son parte del ADN del rock argentino, soplaron las velitas frente a una torta gigante que decía "30 años”. Por suerte, Turf sigue sonando como una banda que nunca perdió las ganas de divertirse.







