Por Agustín Baccá.
Clima inmejorable en Palermo, viernes ideal para sacarnos de encima la semana laboral con buen rock and roll en vivo, tocado por seres humanos como alguna vez dijo Pappo. En el auditorio no había muchas canas pero tampoco estaba tomado por veinteañeros. Parejo a nivel género también.
Todos fuimos a Niceto Club con el objetivo de ver la presentación oficial de Lady Garrón, el último trabajo discográfico de La Grecia, banda oriunda de Buenos Aires, formada por Martín “Chino” Benítez (voz), en las guitarras Benjamín Puelles y Dylan Sorokin (su padre Coti estaba en el vip mirando atento), Joaquín Wittenstein (bajo) y Valentino Wengrovski (batería).
“Vamos La Grecia la ptqlp” coreaba el público en la previa. En un rápido avistaje de remeras, vimos: De Maradona, Los Piojos, Ramones, Oasis, del Barsa, Rolling Stones, Guasones, Sumo y mucha camperita Adidas.
21:15 sonaron los primeros acordes de “Descansar”, seguido por “Cable a Tierra”. Y ahí sí explotó el espíritu rollinga joven y en pleno estado de ebullición (sobre todo con “Me muero”, temazo total, sucio y lascivo).
Otro de La Grecia en @NicetoClub pic.twitter.com/6NZ1eKltIP
— Agustín Baccá (@AgustinBacca) April 11, 2026
La Grecia suena muy bien, tienen la actitud de llevarse todo puesto y el público conoce las canciones y reaccionan de forma apasionada. El grupo fusiona el rock de barrio porteño con la esencia del rock inglés. Sus influencias son claras y su sonido es crudo, pero sabe cuándo y cómo bajar la intensidad o subirla de acuerdo al momento del show.
El Chino Benítez se vuelve hipnótico, como todo buen frontman. Canta como si fuera una mezcla de Juanse y Jhonny Rotten con los movimientos de Jagger. Pero no parece una imitación, lo hace desde un lugar original, aportando su personalidad al combo. Y garpa.
Mientras el mainstream sigue fabricando canciones sin alma, el viernes a la noche estos pibes transpiraron arriba del escenario y otros pibes transpiraron abajo. Sin algoritmos de por medio. El rock está muerto, dicen. Sí, claro. Tan muerto que no cabía un alfiler en Niceto. Hay una generación que no se enteró del velorio. Que sigan sin enterarse. Que sigan tocando así.
PH: Sol Barqui







