Desde Nueva York, con el Mundial ya cerrado y el pasaje de vuelta perdido, Esteban Edul habló con Beto Casella en Nadie Nos Para y puso en perspectiva una noche que dolió diferente: sin angustia, sin ilusión rota en el camino, pero con la bronca de haber visto a España ser muy superior.
"No es normal que en una final un equipo sea tan superior al otro", arrancó Edul. Y fue más lejos: Argentina no pateó al arco en todo el partido. Algo que no pasaba desde el Mundial de 1966, desde que existen estadísticas. Los dos tiros que se computan llegaron recién en el final: un centro de Messi que dio en el techo del arco y un remate de Simeone que fue a las nubes. Nada que haya exigido al arquero Unai Simón. "Ni siquiera fueron atajadas", remarcó.
"España tiene la paciencia del agua que quiere romper a la roca. Va, te va desgastando, no se cansa, sigue y lo logra."
Para Edul, el partido no se explicó solo por el 1 a 0. Argentina llegó rota al partido. Las lesiones de Lisandro Martínez, el Cuti Romero y Montiel obligaron al cuerpo técnico a hacer cambios de parche, no de estrategia. "Nunca pudo hacer cambios tácticos o estratégicos. Se le caían jugadores y los reemplazos fueron soluciones de emergencia", explicó.
Pero el diagnóstico fue más profundo: "Fue un mundial raro de principio a fin". Sacando los tres primeros partidos de la fase de grupos —ante selecciones de menor nivel—, Argentina sufrió en cada partido. Ante Cabo Verde, ante Egipto (la famosa "resurrección" que Edul cubrió desde Atlanta), ante Suiza por momentos. "El mediocampo entregaba la pelota, había pelotazos a Julián Álvarez. Lo íbamos diciendo: qué raro, qué raro", recordó.
Y sin embargo, llegaron a la final. Le ganaron a Inglaterra en una noche histórica —la ansiedad era total antes, el delirio después—. Fueron conscientes de la gloria que había en juego. Y aun así, ante España, no pudieron hacer nada.
¿Qué pasa con Scaloni?
Ayer, en la frustración del vestuario, el técnico dijo que seguirá hasta que venza su contrato en diciembre, dando a entender que ahí termina. Pero Edul no lo da por cerrado: "Tapia tiene un gran poder de persuasión sobre Scaloni. Lo convenció antes del Mundial de Qatar, lo convenció después del Maracaná. Esta vez lo va a intentar. Económicamente le va a pagar lo que quiera. Deportivamente, tiene jugadores muy jóvenes."
¿Y Messi?
"Si está jugando Ronaldo con 41 años, ¿por qué no podría llegar Lionel a la próxima Copa América?" Eso depende solo de él. Pero hay recambio: Nico Paz, Mastantuono, Gio Simeone. "Hay para ser optimistas", aseguró Edul.
¿Por qué los jugadores no vuelven?
Medio plantel decidió no regresar a Argentina. Edul desactivó la polémica: no hay fractura. "Este grupo no tuvo vacaciones desde mediados de 2023. Hicieron la Copa América, el Mundial de Clubes, toda la temporada y ahora el Mundial. Tienen a sus familias acá, viven en Europa. Prefirieron la paz que necesitan." La misteriosa frase de Messi —"olvidémonos de todo lo que pasó y vamos a jugar"— le genera interrogantes, pero descarta que esconda algo grave.
"Fue un recorrido de abrazos, de goles agónicos, de gritos desesperados. Aún en la derrota, fue un mundial que nos hizo felices.", afirmó Esteban.
La gente, en tanto, estará siempre agradecida. Porque la conexión con este plantel no se explica solo con fútbol. Se explica con corazón.








