Por Tatiana Cusato.
Pioneros de lo que se conoció como la New Wave of British Heavy Metal (NWOBHM), los muchachos de Sheffield, Inglaterra, son algunos de los responsables de forjar ese sonido tan característico de los 80 que, con apenas escucharlo, nos transporta a una época de largas melenas (con permanente), brillos en la ropa y mucho rock.
Sin embargo, casi cinco décadas después, Joe Elliott, Phil Collen, Vivian Campbell, Rick Savage y el legendario Rick Allen demostraron anoche que no todo es nostalgia. En una velada increíble, a puro hard rock y glam, deslumbraron al público argentino con una catarata de hits y una presencia sobre el escenario que solamente los grandes pueden sostener con semejante prestancia.
Pero arranquemos por el principio. La noche comenzó con los norteamericanos de Extreme, la banda liderada por Gary Cherone y el virtuoso guitarrista Nuno Bettencourt, que en una hora calentó motores y encendió al público con su rock directo y potente. Por supuesto, uno de los momentos más esperados fue el hitazo "More Than Words", que provocó el estallido del público y una larga ovación. Pero su set no se apoyó solamente en ese clásico: recorrieron distintas etapas de su carrera y cerraron con un medley de tres canciones de Ozzy Osbourne: "I Don't Know", "Bark at the Moon" y "Crazy Train".
Con el público ya encendido y una espera que no superó la media hora entre banda y banda, a las 21.30 en punto las luces se apagaron y, en un armonioso contraste, aparecieron sobre el escenario los cinco integrantes de Def Leppard.
El show abrió con "Rejoice", su más reciente single, lanzado en enero de 2026 como adelanto de su próximo álbum de estudio. El segundo tema fue el hitazo "Animal", de 1987, y recién al terminarlo Joe Elliott saludó al público, arengó a todo el estadio y sacó a relucir su chapa de showman legendario.
La lista continuó con "Let's Get Rocked" y luego llegó una sorpresa: una versión de "Personal Jesus", de Depeche Mode. Le siguieron "Bringin' On the Heartbreak" y "Switch 625", el tema instrumental con el que Rick Savage se lució al frente del escenario, con su bajo y su rubia melena. Después fue el turno de los guitarristas Phil Collen y Vivian Campbell, antes de darle paso a un solo de batería de Rick Allen.
Por supuesto, la puesta en escena estuvo a la altura: luces y pantallas de primer nivel acompañaron cada canción y aportaron espectacularidad a lo largo de todo el show. Algo de esto ya lo había adelantado Phil Collen en una entrevista exclusiva con Rock & Pop, cuando aseguró que la residencia que realizaron en Las Vegas había elevado la vara de sus conciertos.
Los shows en vivo tienen ese encanto particular que permite apreciar de cerca el talento de los artistas, sus ejecuciones y la calidad de sus voces. Y la de Joe Elliott es un claro ejemplo: con casi 50 años de trayectoria, canta igual o incluso mejor que en los primeros discos. Si algo saben hacer los Def Leppard es dar espectáculo, y volvieron a demostrarlo durante "Rock On", cuando el líder de la banda apareció en la platea más alta del Movistar Arena, asomado a un balcón y cantando entre la gente.
La lista siguió con "White Lightning", una canción que recuperaron en esta gira después de 30 años sin interpretarla en vivo. Y para "Slang" llegó otra sorpresa: invitaron a Nuno Bettencourt a sumarse, generando un impactante duelo de tres guitarras. Además, Elliott volvió a aparecer entre el público, aunque esta vez sobre el campo.
El baladón "Love Bites" llegó casi sobre el final, seguido por dos clasicazos: "Rock of Ages" y "Photograph". Con el público en estado de ebullición, Def Leppard se retiró unos minutos del escenario para regresar con algunos de esos momentos infaltables. Primero, "Two Steps Behind" en formato acústico, con Joe Elliott, su guitarra y el coro multitudinario de la gente. Después llegó la balada noventosa "When Love and Hate Collide" y, para cerrar, dos himnos ineludibles: "Hysteria" y "Pour Some Sugar on Me".
Dos clásicos que funcionaron como el cierre perfecto para dejar al público delirando y pidiendo más. Un entusiasmo que también contagió a los propios músicos, que extendieron el saludo final y prometieron volver pronto a la Argentina.
¡Vuelvan cuando quieran! Los amantes del rock de este lado del mundo siempre estamos listos para rockear.
Cobertura Audiovisual: Valentina Suriano y Sofía Llamedo.
Ph: Beto Bocchia







