Argentina arrancó el Mundial 2026 con todo. El debut ante Argelia en Kansas City —esa ciudad que Esteban Edul describió repleta de argentinos horas antes del partido— terminó 3-0, con un Lionel Messi descomunal que firmó un triplete y volvió a poner en jaque cualquier intento de explicación racional.
En el postpartido, le preguntaron lo que muchos se preguntan: ¿cómo hace para seguir motivándose? ¿Qué le queda por ganar a un tipo que ya lo ganó todo?
La respuesta fue simple, directa y fulminante.
"A mí me gusta jugar al fútbol. Es mi pasión desde chiquito. Y cuando estoy bien, doy el máximo. Estamos mirando ahora la serie de Rafa Nadal y me identifico mucho —creo que somos muy parecidos en ese sentido—: siempre quiero dar el máximo, siempre me quiero sentir bien, y disfruto de esa manera. Y mientras pueda y esté bien para hacerlo, ahí estaremos." afirmò el 10.
Nada de discursos armados. Nada de filosofía de vestuario. Messi, en una zona de prensa rodeada de periodistas, habló como si estuviese en el fondo de su casa pateando una pelota con los pies. Que, de hecho, es lo que hace: quienes lo conocen cuentan que en casa, mientras come, siempre tiene una pelota debajo del pie.
El peso de lo personal
Lo que hizo más especial la noche no fue solo el hat-trick. Messi también reveló —sin dar detalles— que está atravesando un momento familiar difícil. No lo dijo de frente. Lo insinuó. Dijo que estuvo muy acompañado por el grupo. Y alcanzó.
Scaloni lo sabe. Cuando el 10 salió de la cancha, el técnico estaba sentado en el banco con los ojos llorosos. Lo abrazó. No era el abrazo del técnico al jugador: era el de alguien que sabe todo lo que hay detrás del número en la camiseta. Como dijo Magui en el aire: "Estaba maravillado por lo que es capaz de hacer, deportivamente hablando, sobreponiéndose a los aspectos personales de la vida."
En rueda de prensa, a Scaloni le preguntaron si lo sorprendía. La respuesta fue breve y perfecta: "No, sin palabras. ¿Qué voy a decir? Lo que diga yo está de más. Es increíble. Lo viene haciendo hace 20 años."
El mundo rindió tributo
No fue solo Argentina la que se asombró. Alemania abrió su cobertura del partido con "triplete show increíble de Messi". En Francia, L'Équipe —el diario más importante del deporte mundial— lo definió como el mejor goleador de la historia y resaltó sus 200 partidos con la Selección y su presencia en un sexto Mundial.








